Trendencias
Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

Dicen que la fe mueve montañas, pero, ¿qué hay de la ilusión? Pocos sentimientos son más poderosos que ese, capaz de hacernos soñar con lo imposible y motivarnos para conseguir lo que más deseamos. Esa emoción, además, se acentúa inevitablemente cuando nos acercamos a la época más ilusionante del año: la Navidad.

Después de que, por fin, haya llegado el frío, las primeras campanillas comienzan a tintinear. Seguro que ya has visto algún escaparate con decoración navideña, has bajado del altillo tu jersey de reno (ese que era la envidia de tus primos pequeños en las cenas del año pasado) o has encontrado looks que podrías lucir en Nochevieja en tus tiendas favoritas.

ESCAPARATES, ADORNOS, EL FRÍO… ¿TE HAN RECORDADO LO MUCHO QUE TE GUSTAN ESTOS DÍAS MÁGICOS?

Y entonces te ha dado un vuelco al corazón: has recordado lo mucho que te gustan esos días mágicos… y lo poco que queda para volver a vivirlos. Como toda fiesta, la Navidad también tiene su preparación y el preludio de esos días de luz, amigos y reencuentros es el tiempo perfecto para que retomes esos pequeños gestos que te hacen feliz.

Del chocolate a la belleza: el calendario de adviento

Hubo un tiempo en el que toda nuestra preocupación era salir del colegio y llegar a casa para empezar nuestro calendario de adviento. Era 1 de diciembre e íbamos a abrir la primera ventanita y a comernos la primera chocolatina: el mundo no podía ser un lugar mejor.

Hoy, ese tipo de cuentas atrás siguen emocionándonos, pero ahora podemos cambiar el chocolate por otra dulce recompensa: la de tener un tiempo para cuidarnos, mimarnos y relajarnos. Eso es lo que nos ofrecen las dos versiones del calendario de adviento de Rituals: 24 recompensas, una por cada día del mes de diciembre hasta la visita de Papá Noel, para reencontrarnos con nuestra belleza y la belleza de la Navidad. Además, el árbol quedará ideal como una pieza deco más en tu escritorio.

SI ALGO TE HACE FELIZ, NO HAY POR QUÉ ESPERAR. IT’S XMAS TIME!

¿Eres de las que espera hasta el puente de diciembre para poner la decoración navideña o de las que cree que, pasado Halloween, se abre la veda? Si algo te hace feliz, no hay por qué aguardar. Así que ya puedes ir desempolvando los calcetines rojos que colgarás en la estantería y los bastones gigantes de caramelo. It’s Xmas time!

Si uno de tus propósitos para 2017 era dar rienda suelta a tu creatividad y aún no te has puesto a ello, estás a tiempo: crear tu propia corona de adviento para tu recibidor puede ser tu pequeño proyecto de decoración. Seguro que trabajar en un DIY así te saca más de una sonrisa.

Prende la mecha de un ambiente mágico

Está claro: la decoración, si bien es esencial para crear un ambiente, no lo es todo. Nada como un buen aroma para lograr ese efecto acogedor en tu salón. Visualiza: todo preparado para una cena y, justo antes de que lleguen los invitados, prendes la mecha de una vela que está sin estrenar. Al momento, todo huele a lavanda —o a tu olor favorito—. ¿A que solo pensarlo te pone feliz?

El hygge es la última tendencia nórdica en estilo de vida que ha llegado a nuestros hogares. ¿Qué es exactamente? Lo que estamos comentando aquí: dedicar tiempo, en tu hogar, a todo aquello que te llena de alegría y bienestar. Los domingos de peli y mantita (o Netflix and chill, la versión 2.0) son a nuestro estado de ánimo lo que una batería portátil a tu teléfono en un día de viaje: la mejor manera de recargar pilas.

CONTAGIAR EL ESPÍRITU DE LA ALEGRÍA REFUERZA NUESTRO OPTIMISMO

Coger una buena novela y leértela de una sentada junto a una lámpara de luz cálida mientras ves cómo los cristales se empañan por el frío y tomas un chocolate caliente. Esa es otra escena que estaría aprobada con sobresaliente por un experto en hygge. Y un momento que, solo con imaginárnoslo, nos lleva las endorfinas a las nubes.

La felicidad, compartida, llena el doble. Suena a cliché —a cliché navideño, para más señas—, pero es cierto que contagiar ese espíritu de alegría refuerza nuestro optimismo. Por eso nos encanta escribir postales (si tienen un punto hortera, mucho mejor, para hacer ese guiño a Love Actually que nos fascina) y mandarlas a nuestros amigos. Si eres una nativa digital que jamás ha pegado un sello, pruébalo: es mucho mejor que enviar un email.

La Navidad, entre muchos motivos, nos ilusiona porque nos da tregua para hacer cosas que, en otros momentos, no nos permitimos a nosotras mismas. ¿Abrir una botella de champán con tus amigas un martes en casa después del trabajo? Es vuestra quedada previa a la cena de Navidad: cero remilgos.

Y la Navidad, año tras año, nos hace soñar fuerte y volar alto. Planear una escapada a la nieve con todos tus amigos para despedir el año es otro de esos sencillos, pero grandes, placeres de esta época. Como poner la vajilla de los días bonitos, estrenar medias, cocinar con tu abuela el postre que te encantaba cuando eras pequeña, conseguir que tu hermana te preste su carmín caro y quedar con tus amigas para patinar sobre hielo y reíros de las caídas de cada una.

¿Existe un momento mejor para recordar lo que te hace feliz que la antesala de la Navidad? ¡Viva el adviento!

Fotos | Unsplash – freestocks.orgDaiga EllabyAnthony TranErwan Hesry